Conecta con Farmacia Jáuregui

Suscríbete a nuestra Newsletter y recibe en tu correo electrónico nuestras últimas noticias y actualizaciones de producto.

Entra a tu cuenta

¿No tienes cuenta?

Crea una cuenta

Por favor, selecciona todas las formas en que te gustaría saber de nosotros

¿Ya tienes cuenta?

Tu carrito (0)

Cerrar
05 Feb. 2019
Salud

Lo que no sabías de los antibióticos

¿POR QUÉ ES TAN PELIGROSO SALTARSE LAS PAUTAS DE TRATAMIENTO DE LOS ANTIBIÓTICOS O UTILIZARLOS SIN PRESCRIPCIÓN MÉDICA?

El mal uso de los antibióticos durante mucho tiempo, nos ha llevado a una situación crítica de los que muchos no somos aún conscientes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dictaminó en 2014 que la resistencia a los antibióticos es una de las principales amenazas para la salud pública.

A menudo nos llegan consultas como: me duele la garganta y tengo mucha tos ¿me puedo tomar antibiótico?, creo que me queda alguno de la otra vez en casa…

El primer punto que debemos conocer para poder hablar de las consecuencias del mal uso de los antibióticos es saber cómo actúan estos mismos en nuestro organismo cuando los ingerimos.

El tratamiento antibacteriano se basa en la denominada “toxicidad selectiva”, ésta es la capacidad que tiene un antibiótico para atacar de forma específica algunos componentes de la célula bacteriana sin dañar las células buenas de nuestro organismo.

Sin embargo, el uso de antibióticos también conlleva al menos dos problemas: el primero es que alteran la composición de la “flora bacteriana” de nuestro organismo. Esto significa que igual que un antibiótico puede acabar con bacterias patógenas, también puede alterar la composición de bacterias “buenas” que presentan enormes beneficios para nuestra salud. El segundo problema que se presenta es la capacidad que tienen todos los antibióticos para inducir “resistencia bacteriana”. Y en este último problema es donde nos vamos a centrar.

¿Qué son las resistencias bacterianas?

A grandes rasgos y simplificando mucho, podríamos decir que la resistencia bacteriana es la capacidad de las bacterias para sobrevivir a un tratamiento con antibióticos.

Esta capacidad puede tener dos orígenes: que la resistencia aparezca de manera natural o sea adquirida. Las resistencias naturales son menos preocupantes, puesto que al final consisten únicamente en la incapacidad natural que tiene un antibiótico para actuar sobre algunas baterías; y éstas están muy estudiadas y son conocidas. El problema aparece con las denominadas resistencias “adquiridas”.

Las resistencias adquiridas surgen en una especie de bacteria que al principio eran sensibles a un determinado antibiótico pero que a medida que se ha utilizado ese mismo antibiótico contra ellas se han vuelto resistentes a él. Pasan de ser sensibles a ese determinado antibiótico a mutar la especia y volverse resistentes a su acción.

¿Qué causas pueden desencadenar resistencias a los antibióticos?

1.Tomar antibióticos de forma incorrecta. Una de las costumbres más extendidas y a la vez más peligrosa es saltarnos las pautas de tratamiento. Como empezaba diciendo son muchas las consultas que nos llegan sobre el uso de antibióticos por molestias como un dolor de garganta, tos, u otro síntoma menor; donde el paciente afirman que le queda antibiótico de otra vez en casa por ejemplo. Tenemos que saber que un antibiótico no se toma como cualquier medicamento antigripal, los cuales se administran mientras los síntomas de un resfriado persisten, y se puede abandonar el tratamiento en cualquier momento u alargar el intervalo entre dosis y dosis.

No completar el ciclo de tratamiento con antibióticos favorece el surgimiento de formas “mutantes” de bacterias, que anteriormente eran sensibles a un determinado antibiótico, pero que a medida que éste se ha ido utilizando de la misma forma, dichas bacterias han aprendido a defenderse ante él y como consiguiente han convertido al antibiótico en ineficaz.

2.Uso excesivo de antibióticos.

La mayor parte de las veces recurrimos a la administración de antibióticos para tratar síntomas menores de un resfriado común, en el que desconocemos si el origen es bacteriano o vírico. De hecho en la mayoría de los casos el origen es vírico y por tanto los antibióticos no van a hacer absolutamente nada para mejorarnos. Lo único que conseguimos en estos casos es aumentar el riesgo de resistencia bacteriana y en casos donde los necesitemos de verdad no nos sirvan para defendernos.

  1. Uso de antibióticos en ganadería.

Otra causa importante del surgimiento de nuevas formas resistentes, es el uso de antibióticos suministrados en animales como factores de crecimiento en lugar de utilizarlos para tratarlos de enfermedades infecciosas.

 

Por tanto, debemos recordar que los antibióticos son un bien muy valioso, que debemos respetar y proteger, tomando conciencia de lo que supone para nuestra supervivencia.

Se hizo un cálculo en el que se preveía que en el año 2050 si las cosas siguen como hasta ahora, la principal causa de muerte serán las infecciones por bacterias multirresistentes. Si nos quedamos sin antibióticos efectivos van a surgir situaciones muy problemáticas en todo el ámbito sanitario puesto que éstos además se utilizan en intervenciones en quirófanos, en pacientes inmunodeprimidos con cáncer…

Es fundamental que tomemos conciencia de las consecuencia del mal uso de los antibióticos y que llevemos a cabo un uso racional donde sólo los utilicemos bajo prescripción médica.